Martes, 7 de septiembre de 2010|

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Entrevista de la revista libertaria "LA CAMPANA" a la Asociación Barcoa Gaza de Pontevedra

Gaza es hoy una enorme prisión, el mayor campo de concentración del mundo, ante la indiferencia, cuando no complicidad, de los gobiernos de EE UU y la Unión Europea. Los gazíes carecen de agua potable, de alimentos básicos, de medicamentos e instrumental sanitario imprescindibles, de energía eléctrica, fósil o cualquier otro tipo … carecen de todo, salvo de aquello que conceden a cuentagotas los ocupantes israelíes. No disponen de tierras para cultivar. Sus pescadores no pueden adentrarse en las aguas del Mediterráneo que bañan sus costas, bajo riesgo de ser ametrallados por las patrullas navales israelíes. Las redes de pesca cuelgan inútiles en los restos de antiguos muelles, hoy destruidos. Por efecto de los bombardeos y ametrallamientos, la mayor parte de las casas que permanecen en pie carecen de ventanas o puertas y, con frecuencia, tienen enormes agujeros en las fachadas. Apenas quedan calles, pues la mayor parte de ellas apenas pueden ser transitadas, al acumularse los cascotes, restos de fachadas, baches provocados por las bombas y todo tipo de restos, provocados por los bombardeos desde tierra y desde los aviones, el paso de los tanques y los bulldozers. Los niños, desnutridos y carentes de todo, juegan y lloran, los jóvenes claman y desesperan, los adultos aguantan, los ancianos lloran por su patria perdida y ocupada, mientras cuentan a los muertos. Todos luchan y sobreviven como pueden, frente al horror que los condena.

Esto es lo que sucede, lo que está sucediendo ahora mismo en Gaza y en todo Palestina. Para combatirlo un grupo de personas ha constituido el pasado día 3 de noviembre, en Pontevedra, la Asociación “Barco a Gaza”. Su objetivo es ejercer la solidaridad con el infortunado pueblo palestino.

En la sede de CGT-Pontevedra, lugar habitual de reunión de la asociación por el momento, la publicación anarquista pontevedresa La Campana, se entrevista con varios de los miembros de la presidencia colegiada de Barco a Gaza.

La Campana.- Hace unos días habéis constituido la Asociación “Barco a Gaza”.

Barco a Gaza.- Formalmente se constituyó el 3 de noviembre, pero el proceso de constitución se inició antes del verano.

El 30 de junio, un barco de la organización internacional “Free Gaza”, que se dirigía por aguas internacionales a Gaza con el objetivo de romper pacíficamente el bloqueo a que está sometida esta zona, fue asaltado y secuestrado por fuerzas navales israelíes. La Asamblea Libertaria La Campana -el colectivo responsable de la publicación anarquista pontevedresa, La Campana-, reaccionó ante estos hechos con un artículo en su revista (La Campana nº 02 de la IV Época, del 13.07.2009), proponiendo la organización desde nuestro país y aquellos otros que pudiéramos contactar de una flotilla que repitiese la acción de “Free Gaza”, con el mismo objetivo.

A partir de ese momento, comenzaron a llegar a La Campana mensajes y cartas de suscriptores y lectores de La Campana que no solo apoyaban la idea, sino que estaban dispuestas a participar, en la medida de sus posibilidades, en llevarla a cabo o, al menos, intentarlo.

La Campana.- En tales circunstancias, ¿Cuándo decidisteis dar el paso de constituiros como Asociación?

Barco a Gaza.- La celebración a principios de agosto de la XIV Fiesta anual de La Campana, representó un momento decisivo, pues estábamos juntos muchos de los que apoyábamos la idea, no solo de Pontevedra, también de todo Galicia o de Madrid, Málaga, Valladolid y otros lugares. También estaba Ronny, un compañero sueco, campanero y militante de CGT-Vigo. Fue Ronny quien nos informó de que en Suecia, un grupo de militantes mayoritariamente libertarios, afines a la organización anarcosindicalista S.A.C, estaban llevando a cabo un proyecto de solidaridad con Gaza similar al que nosotros planteábamos y al que ellos denominaban, por su nombre en inglés, Shep to Gaza.

La Campana.- ¿El proyecto sueco estaba ya muy adelantado?

Barco a Gaza.- Ronny nos puso en contacto con el grupo sueco que enseguida nos envió la documentación más importante de su proyecto: Estatutos de la asociación ya constituida (que contemplaban la posibilidad de adhesiones internacionales), resumen y presupuesto del proyecto, que incluía la adquisición de un barco mercante de mediano porte, y un artículo de su principal promotor, Mattias Gardell, dando la bienvenida a quienes deseen incorporarse al proyecto.

La Campana.- ¿El proyecto sueco Shep to Gaza y el vuestro originario son coincidentes?

Barco a Gaza.- En lo fundamental, sí. Sin embargo, nuestro proyecto incidía un poco más en la necesidad de desafiar el asedio impuesto por Israel a Gaza en su tramo marítimo. El proyecto sueco, sin dejar de tener presente este objetivo fundamental, hace suya la necesidad de llevar una importante y selectiva cantidad de material sanitario, potabilizadoras de agua, paneles solares, etc, que palien el sufrimiento de la población gazí y le ofrezcan la posibilidad de dotarse de una mínima infraestructura que les independice o haga menos vulnerables a las decisiones de sus crueles carceleros. Para nosotros, en cambio, la libertad de los palestinos y romper el muro de su cárcel no solo es lo primero, sino también la condición necesaria de su dignidad y bienestar. En realidad, la condición de la dignidad de todos los seres humanos, nosotros incluidos, pues estamos y nos sentimos concernidos por lo que sucede en Palestina. Allí se nos mata, roba y humilla a todos; es un crimen contra la humanidad, que ejercen los sucesivos gobiernos y la sociedad de Israel, con la complicidad de EE UU y la Unión Europea, sobre personas palestinas.

La Campana.- Entonces acordasteis incorporaros al proyecto sueco, Shep to Gaza.

Barco a Gaza.- Eso sucedió en la primera Asamblea que celebramos, a mediados de septiembre, para decidir sobre dos cuestiones fundamentales. Primero, si nos constituíamos como asociación y, en segundo lugar, la valoración del proyecto Shep to Gaza. En esa ocasión decidimos constituirnos en Asociación (legal y demás) y también incorporarnos al proyecto sueco, si bien, en este caso, matizábamos que ello no implicaba “renunciar a la posibilidad de recuperar el proyecto originario”: flete de una reducida flotilla de pequeños barcos para dirigirse pacíficamente, sin armas ni ninguna clase de material para usos violentos, por aguas internacionales hacia aguas palestinas y la costa de Gaza.

La Campana.- ¿Cuáles son, entonces, las características y objetivos fundamentales de vuestra Asociación?

Barco a Gaza.- Estatutariamente nos definimos como “una iniciativa de solidaridad práctica con la población palestina y, en particular, con la población de Gaza, que actualmente vive bajo asedio, como víctima de acciones de guerra y contra la humanidad”, con el objetivo de “fletar un barco de solidaridad con destino a Gaza y salida desde Marín o algún otro puerto de Galicia”. Constituimos, por tanto, “una organización no gubernamental sin ánimo de lucro, de acción directa pacífica, independiente de cualquier autoridad o partido político, organización religiosa y entidades directamente vinculadas a ellas. Está constituida por personas y entidades asociadas, que quieren trabajar en defensa del derecho universal a la libertad y la justicia; es decir, por la solidaridad entre iguales frente a toda explotación, opresión o exclusión, sea, de índole económica, social o política”.

La Campana.- ¿Cómo queda entonces el proyecto?

Barco a Gaza.- Ya se ha conseguido el barco mercante, con las características de eslora, tonelaje, equipamiento, etc, previstas inicialmente. Saldrá de Gotemburgo, con toda probabilidad, en la próxima primavera. Navegará por aguas del Atlántico y Mediterráneo, haciendo escalas en diferentes puertos, entre ellos, el de Marín o Vigo (quizá, también, Coruña). En cada una de las ciudades de arribada se desarrollarán, en cooperación con organizaciones locales que se adhieran al proyecto, actos culturales, de difusión, manifestaciones, etc, que difunden la idea y alienten a más personas a solidarizarse activamente con el sufriente pueblo palestino. También se estibará el material solidario conseguido en cada zona por los grupos locales y, si es el caso, habiendo plazas, podrán incorporarse quienes lo deseen como tripulantes. El barco continuará en ruta por aguas internacionales hasta llegar a aguas palestinas, frente a la costa de Gaza, y finalmente atraque y descarga del material, que se entregará para su distribución a entidades palestinas no políticas y no religiosas.

La Campana.- ¿Teméis que ocurra lo mismo que sucedió a Free Gaza y las autoridades israelíes os detengan en alta mar e incauten el barco?

Barco a Gaza.- Nosotros iremos por aguas internacionales hasta llegar a aguas palestinas, en ningún caso navegaremos por aguas territoriales israelíes. Si acaso sucediese lo que estáis planteando, entonces es que el gobierno israelí y los militares que participen en ello, estarán cometiendo un nuevo acto criminal, este sí de piratería, condenado en términos de gran rigor en la legislación internacional marítima. Por supuesto que no ignoramos que el llamado “Derecho internacional” es un simple papelorio en lo que se refiere a Israel, que hace y deshace a su antojo por la complicidad de sus poderosos amigos. O peor aún, que el tal “Derecho” es un engendro leguleyo para justificar la impunidad de quienes ahora mismo están destruyendo el planeta y amargando a la humanidad, entre ellos Israel. No tenemos más que recordar el papelón del gobierno español este verano, cuando cambió a toda velocidad la ley española en lo tocante “a la jurisdicción internacional en caso de crímenes contra la humanidad y genocidio” ante la amenaza de un juez de juzgar a militares israelíes por el asesinato premeditado de civiles palestinos, la mayoría de ellos niños.

La Campana.- ¿Estáis entonces coordinados, además de con Shep to Gaza, con otras organizaciones locales?

Barco a Gaza.- Ya hemos comentado que desde el principio fueron varias las personas de otros lugares de España y Portugal que nos manifestaban su voluntad de participar en el proyecto. En estos momentos estamos ya efectivamente con compañeros de Málaga, Madrid y Lisboa. Se está elaborando una web o blog común, que enseguida se ampliará a más grupos que ya se están organizando en otras ciudades.

La Campana.- ¿Quiénes pueden ser socios?

Barco a Gaza.- Toda aquella persona que lo desee, respete los estatutos y comparta los procedimientos de democracia directa y autogestión previstos para la toma de decisiones. Pero también se admite el apoyo de los colectivos, grupos, organizaciones del movimiento social o sindical, que podrán así formar parte de la Asamblea general, con un voto cada uno de ellos.

La Campana.- ¿De qué forma concretáis esos procedimientos de democracia directa y autogestión?

Barco a Gaza.- Disponemos de una Junta Directiva, integrada por la Presidencia colegiada (al menos tres miembros), el secretario, el tesorero y tantos vocales como Grupos de trabajo aprobados, hasta el momento, cinco. Esta Junta tiene como tarea llevar a cabo las decisiones adoptadas en la Asamblea general que, de modo ordinario e inexcusable, ha de celebrarse como mínimo una vez al mes, normalmente los primeros martes de cada mes. Resulta evidente que el correcto funcionamiento de esta estructura exige de los socios una mayor participación e implicación de lo que es usual en este tipo de asociaciones. De todos modos, habrá que tener en cuenta siempre las posibilidades de cada quien. En cualquier caso, quien no puede asumir esto, siempre podrá participar en aquello otro.

La Campana.- Suerte. En esta lucha contra los responsables de la tragedia e infortunio de los palestinos estamos todos con vosotros.

NOTA EDITORIAL. La presente entrevista fue publicada en la revista anarquista pontevedresa La Campana, nº 5 (IV Época), del 16 de noviembre de 2009.

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